¿Qué es la psoriasis?
La psoriasis se ha descrito con frecuencia pero no se ha llegado a definir.
He leído varias definiciones de diferentes entidades que la describen según su punto de vista.
En general, la describen así:
Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones rojizas y escamosas.
Una enfermedad que no tiene cura. Difiero de este punto ya que en mi caso sí que la tuvo. Llevaba casi toda mi vida con psoriasis y desde 2014 no he tenido ninguna placa en mi piel, sólo cambiando mis hábitos de una manera totalmente natural.
Una enfermedad autoinmune causada por una disfunción de los linfocitos T, la cual causa un aumento en la proliferación de los queratinocitos. En consecuencia de este proceso se acelera el proceso de renovación celular de epidermis (que pasa de 30 días a sólo 4), lo cual provoca que las células se acumulen en la capa más externa de la piel y se forme la placa gruesa blanquecina.
Estas lesiones preferentemente afectan en codos, rodillas y cuero cabelludo, y tienen la posibilidad de afectar a uñas y articulaciones, pero puede llegar a afectar a todo el cuerpo.
Definen la psoriasis como una enfermedad no contagiosa ni genética, pero sí es frecuente que las personas afectadas por psoriasis cuenten con antecedentes familiares, con lo que se cree que hay predisposición genética aunque suelen estar involucrados otros factores desencadenantes.
Cómo defino yo la psoriasis
Según mi punto de vista y los muchos años de experiencia que he tenido con ella, no defino la psoriasis como una enfermedad de la piel sinó que la defino como una manifestación externa de un problema interno. O como la describe del doctor John O. A. Pagano: “la manifestación externa de los esfuerzos del cuerpo por expulsar las toxinas internas”.
La psoriasis, para mi, es la manifestación en la piel de un desequilibrio interno. Con lo cual, las zonas escamosas que aparecen en la piel que llamamos psoriasis serían el síntoma de un problema interno.
Según esta definición si queremos mejorar esta situación no hay que tratar sólo la piel sino que hay que ir al origen de este desequilibrio y tratar de equilibrarlo para poder sanarlo. Si sólo tratamos el factor externo, que realmente es sólo el síntoma, lo suavizará momentáneamente pero no habrá una mejora real en dicho desequilibrio ni en la piel.
No todas las manifestaciones de psoriasis son iguales ni aparecen en el mismo lugar, si quieres conocer los tipos de psoriasis visita este post.