Tipos de Psoriasis
Existen varios tipos de psoriasis, que incluso pueden presentarse a la vez en una misma persona. Cada tipo tiene distintos signos y síntomas:
Psoriasis en placas o psoriasis vulgar
De los tipos de psoriasis que hay éste es el más común, y afecta aproximadamente al 80% de las personas diagnosticadas.
La psoriasis en placas se caracteriza por placas rojas en relieve y bien delimitadas cubiertas de escamas entre plateadas y blancas que se desprenden con regularidad. Las placas son de diferentes tamaños, pueden medir desde pocos milímetros hasta varios centímetros de diámetro.
Pueden aparecer algunas o muchas placas en el cuerpo. Si las placas cubren mucha superficie corporal, se habla de psoriasis generalizada.
Pueden limitarse a una zona del cuerpo o cubrir la mayoría de la piel. Aunque suele hacerlo en los codos, las rodillas, la región lumbar y el cuero cabelludo.
Los síntomas de las placas de psoriasis varían; pueden ser asintomáticas o producir picor, ardor, dolor o sangrado.
Psoriasis en guttata o en gotas
La psoriasis en gotas afecta aproximadamente a un 10% de las personas diagnosticadas, y afecta principalmente a niños y adultos jóvenes.
En general, se desencadena por una infección bacteriana, como la amigdalitis estreptocócica.
Se presenta en forma de pequeños puntos rojos escamosos, parecen gotas de agua salpicadas por el cuerpo. Lo habitual es que midan entre 2 y 15mm de diámetro. Son numerosos y se distribuyen de forma irregular por todo el cuerpo, sobretodo en el tronco, brazos y piernas. Aunque pueden presentarse en otros sitios, como el cuero cabelludo, las manos, los pies y las uñas.
A algunas personas les producen picor, mientras que otras no sienten ninguna molestia.
En los casos leves puede desaparecer sin tratamiento después de unas semanas o meses, pero puede aparecer intermitentemente. La psoriasis guttata puede persistir y progresar a una psoriasis en placas.
Psoriasis flexural, inversa o invertida
De los tipos de psoriasis que hay éste es uno de los tipos menos común.
Las infecciones micóticas pueden desencadenar este tipo de psoriasis.
Se presenta como placas lisas de color rojo intenso alrededor de los pliegues de la piel, pudiendo aparecer grietas en sus bordes.
Suelen aparecer en las axilas, las ingles, bajo el pecho, alrededor de los genitales o los glúteos y en otros pliegues de la piel. Por su localización el sudor y el roce de la piel pueden agravarlo, y por ésto mismo es de difícil tratamiento con medicamentos tópicos.
Es una forma muy incómoda y puede ser dolorosa y puede llegar a ser invalidante si se producen fisuras o grietas.
Puede desaparecer espontáneamente. En algunos casos se transforma en psoriasis en placas. Los brotes pueden repetirse cada vez que se padece anginas.
Suele aparecer combinada con la psoriasis en placas o guttata.
Psoriasis pustulosa
Es un tipo de psoriasis poco frecuente, afecta a menos del 5% de las personas diagnosticadas.
Puede aparecer como una complicación de la psoriasis en placas resultado de tomar determinados medicamentos o por haber interrumpido bruscamente el tratamiento que venía utilizándose de manera continuada durante un largo periodo de tiempo.
Las placas de psoriasis pustulosa se caracterizan por la aparición de pústulas blancas que contienen pus no infeccioso rodeados de piel enrojecida y descamada. Puede presentarse en forma de manchas en áreas pequeñas de la palma de las manos o la planta de los pies, o de forma generalizada, la cual es grave y suele requerir ingreso hospitalario.
Psoriasis eritrodérmica
Es el tipo menos común de psoriasis, sólo afecta al 3% de las personas diagnosticadas.
Los desencadenantes más frecuentes son la retirada de la medicación sistémica para la psoriasis, la toma de algunos medicamentos y las infecciones.
Es una de las formas más graves de psoriasis y puede poner en peligro la vida ya que afecta a la barrera protectora de zonas extensas de la piel. Suele requerir ingreso hospitalario.
Las lesiones pueden afectar a casi toda la superficie cutánea. La piel se encuentra muy roja, caliente y se descama de forma abundante.
Provoca el enrojecimiento de casi toda la piel que se desprende en láminas, lo cual causa un intenso picor y dolor. Puede haber fiebre, escalofríos y mal estado general
Puede ser pasajera (aguda) o prolongada (crónica).
Artritis Psoriásica
Entre el 10 y el 30% de las personas que tienen psoriasis desarrollan artritis psoriásica.
Ésta puede manifestarse en cualquier momento, aunque su aparición es más probable entre los 30 y los 50 años.
Este tipo de psoriasis es una forma de inflamación crónica de las articulaciones y provoca dolor, inflamación y rigidez con falta de movimiento en las articulaciones afectadas.
La artritis psoriásica afecta fundamentalmente a las articulaciones de los dedos de manos y pies, la columna lumbar y sacra, las muñecas y las rodillas. En algunos casos, si no se trata, puede provocar daños irreversibles en las articulaciones. Si un paciente con psoriasis nota dolor o hinchazón articular, debe consultar al médico y preguntarle por esta posibilidad
Tanto la genética como factores medioambientales desempeñan un papel importante en el desarrollo de esta enfermedad. La artritis psoriásica sigue el mismo tratamiento que la artritis reumatoide.